GASTRONOMÍA · CASO CON 2 SUCURSALES

La web que convierte hambre en pedidos (y seguidores en clientes)

Construimos webs para restaurantes que convierten el tráfico de Instagram y de Google en pedidos: carta accesible, sucursales con su propio WhatsApp y botón directo a la plataforma de pedidos. Desde $548.000 en un pago con 20% OFF (agosto 2026), lista en 4 a 6 semanas. Caso real: Masago Sushi, sushi de autor con dos sucursales porteñas.

DESDE$548.000un pago · 20% OFF aplicado · agosto 2026

¿Cómo se convierte un seguidor en un pedido? El caso Masago Sushi

masagosushi.com.ar/presentacion
Sitio web de Masago Sushi en escritorio — diseño de Point Web
Sitio web de Masago Sushi en celular — diseño responsive de Point Web

Masago Sushi es una casa de sushi y cevichería de autor con dos sucursales en Buenos Aires: Palermo, en Gorriti 5061, y Belgrano, en Blanco Encalada 2890. Como casi toda la gastronomía actual, su vidriera principal es Instagram (@masagosushi.arg) — y ahí estaba el problema que nos trajeron: miles de personas mirando fotos de sushi con hambre, y un solo link disponible en la bio para convertir esas ganas en algo concreto. Ese link es de las piezas más subestimadas y más rendidoras del rubro, y decidimos tratarlo como lo que es: la puerta de entrada comercial del negocio.

Construimos una página de presentación premium — un link-in-bio a medida, no un servicio genérico de linktree — con una regla de oro: que la comida sea la protagonista. El fondo es una foto real de producto de altísima calidad, un niguiri con topping crocante tomado con foco corto en clave oscura, y sobre ella flota una card central con efecto de vidrio esmerilado. El logotipo dorado filiforme y una escala de grises y dorado sostenida de punta a punta posicionan la marca sin escribir una palabra: esto es sushi de autor, no delivery de cadena. Arriba, el eyebrow lo dice explícito: «SUSHI DE AUTOR · PALERMO & BELGRANO».

La estructura sigue el orden exacto de decisión del cliente con hambre. Primero, el botón principal: «Pedí online», directo a la plataforma de pedidos Fudo. Después, una card por sucursal — cada una con su dirección y sus dos acciones: «Cómo llegar» y su WhatsApp propio. Ese detalle importa más de lo que parece: Palermo y Belgrano tienen cada una su menú de Fudo (menu.fu.do/masagosushi y menu.fu.do/masagosushibelgrano) y su WhatsApp (+54 9 11 6976-1573 y +54 9 11 2665-1263), así que el cliente de Belgrano nunca termina hablando con la sucursal equivocada ni pidiendo de una carta que no corresponde. Detrás, el sitio corre WooCommerce con carrito, listo para escalar a venta directa.

¿Dónde funciona mejor esta pieza? En el celular, que es exactamente donde vive su tráfico: espaciado parejo, botones cómodos al pulgar, cero desborde, nada cortado. Y una honestidad que nos gusta dejar por escrito: esta es una página de captación — una sola pantalla con un trabajo de dirección de arte fuerte —, no un sitio institucional completo. Es el primer escalón del rubro, el de mejor relación costo-resultado para un negocio que ya tiene su público en redes, y el crédito quedó a la vista en la propia página: «Diseñado por Point Web».

  • 2 sucursales con dirección exacta: Palermo (Gorriti 5061) y Belgrano (Blanco Encalada 2890)
  • Pedidos online por Fudo con menú propio por sucursal: menu.fu.do/masagosushi y menu.fu.do/masagosushibelgrano
  • WhatsApp propio por sucursal: +54 9 11 6976-1573 (Palermo) y +54 9 11 2665-1263 (Belgrano)
  • Instagram @masagosushi.arg como fuente principal de tráfico
  • El sitio corre WooCommerce con carrito, preparado para venta directa
  • Crédito visible en la página: «Diseñado por Point Web»

¿Qué necesita la web de un restaurante que una web genérica no tiene?

El visitante de la web de un restaurante es único en todo internet: tiene hambre ahora. No está investigando para decidir el mes que viene — está eligiendo dónde pedir o a dónde ir esta noche, casi siempre desde el celular, casi siempre viniendo de Instagram o de una búsqueda tipo «sushi cerca». Esa urgencia lo cambia todo: cada segundo de carga, cada clic de más y cada dato que falta (¿está abierto? ¿hacen envíos hasta acá? ¿cuál es el WhatsApp de esta sucursal?) empuja al cliente al competidor que le queda a dos cuadras.

Por eso la web gastronómica no se diseña como una institucional con fotos de comida: se diseña como un circuito de conversión con la menor fricción posible entre el antojo y el pedido. Estas son las siete cosas que la web de un restaurante tiene que resolver:

  • Un botón de «Pedí online» arriba de todo, que vaya directo a tu plataforma de pedidos
  • La carta legible en el celular y actualizable en minutos, nunca un PDF que hay que descargar y pellizcar
  • Cada sucursal con su dirección, su «Cómo llegar» y su WhatsApp propio, sin mezclarse
  • Fotos reales de tus platos: en gastronomía la foto vende o espanta, no hay término medio
  • Horarios y zonas de entrega visibles sin scrollear
  • Conexión con tu perfil de Google y sus reseñas, que es donde el cliente nuevo decide
  • Velocidad de carga real: el que tiene hambre no espera
Web genéricaWeb de restaurante
PDF de la carta para descargarCarta online legible en el celular y editable en minutos
Formulario de contactoBotón «Pedí online» directo a la plataforma de pedidos
Una dirección en el footerCard por sucursal: dirección, «Cómo llegar» y WhatsApp propio
Fotos de banco de imágenesFotos reales de tus platos, tratadas para dar hambre
Diseñada mirando el monitorMobile primero: tu cliente llega desde Instagram con hambre
«Seguinos en redes» como cierreEl camino inverso: de las redes hacia el pedido
Testimonios escritos a manoReseñas de Google reales conectadas a tu perfil

¿Cuánto cuesta la página web de un restaurante y cuánto tarda?

El sitio institucional gastronómico — home, carta, sucursales, historia, contacto y el circuito de pedidos hacia tu plataforma — cuesta $548.000 en un pago con el 20% OFF ya aplicado (precios en pesos, vigentes a agosto 2026). El precio de lista es $698.000 en dos partes: 60% al iniciar y 40% contra entrega. También podés pagar con tarjeta de crédito en cuotas, con 20% de recargo. El plazo, según nuestra guía de tiempos publicada: de 4 a 6 semanas, y la variable que más lo mueve es la entrega de contenido — fotos de los platos, carta definitiva y aprobaciones tuyas.

Si además querés vender directo desde tu web — carrito propio, cobro online, sin comisión de plataformas por pedido —, ese es el plan de tienda: $798.000 en un pago o $998.000 de lista, con un plazo de 4 a 8 semanas porque suma carga de carta como catálogo, medios de pago a tu nombre y pruebas del circuito completo. Muchos gastronómicos arrancan con el institucional apuntando a su plataforma de pedidos y escalan a venta propia cuando el volumen lo justifica: la base construida no se tira, se amplía — de hecho el sitio de Masago Sushi ya corre sobre WooCommerce con carrito, preparado para ese salto.

20% OFF · UN PAGO

Institucional 5 secciones

$548.000

$698.000 de lista

20% OFF · UN PAGO

Tienda / pedidos propios con carrito

$798.000

$998.000 de lista

Podés abonar el precio de lista en dos partes — 60% al iniciar y 40% contra entrega — o con tarjeta de crédito en cuotas (20% de recargo). Valores en pesos, agosto 2026. Mirá cómo calculamos los precios →

Las 3 decisiones de diseño que tomamos para gastronomía (y por qué)

01

La foto del plato es el hero, no una decoración

En gastronomía lo visual no acompaña la venta: es la venta. Por eso en Masago Sushi el fondo de toda la página es una foto real de producto de altísima calidad — un niguiri con topping crocante, foco corto, clave oscura — y no una trama, un color o una foto de banco. El que llega con hambre desde Instagram tiene que sentir que siguió en el mismo mundo visual que lo trajo. La contracara también es cierta: una foto mediocre de tu mejor plato te vende peor que no mostrar nada. Invertir en cuatro o cinco fotos reales buenas rinde más que cualquier otra decisión del proyecto.

02

La paleta cuenta el posicionamiento antes que el texto

Masago no es delivery de cadena: es sushi y cevichería de autor, y eso tenía que percibirse antes de leer una palabra. Lo resolvimos con una escala de grises y dorado sostenida de arriba a abajo, un logotipo dorado filiforme y una card central con efecto de vidrio esmerilado sobre la foto en clave oscura. Elegancia sin solemnidad. Cada modelo gastronómico pide su propia traducción visual — una parrilla no comunica como una pastelería, un bodegón no comunica como un omakase — y definir esa traducción es la primera conversación de diseño que tenemos con cada cliente del rubro.

03

Cada sucursal con su circuito completo, sin mezclarse

El error más caro de las webs gastronómicas multi-sucursal es el contacto único: un solo WhatsApp, una sola carta, y el cliente de Belgrano preguntándole a Palermo si llegan hasta su casa. En Masago Sushi cada sucursal tiene su card con dirección, su botón de «Cómo llegar» y su WhatsApp propio, y cada una apunta a su propio menú de Fudo. El pedido cae siempre en la cocina correcta, con la carta correcta y la zona de entrega correcta. Es una decisión de estructura que no agrega un peso al presupuesto y evita la fuente número uno de pedidos frustrados del rubro.

¿Ya usás PedidosYa, Rappi e Instagram — para qué una web propia?

««Ya estoy en PedidosYa y Rappi, no necesito nada más»»

Las apps de delivery te dan alcance, pero a un precio doble: la comisión por cada pedido y — más caro todavía — el cliente, que es de la app y no tuyo. Ahí sos una opción más en una lista infinita, compitiendo por centavos. La web propia invierte el flujo: tu Instagram, tu Google y tu boca a boca derivan a un canal donde el pedido va a tu plataforma en tus términos, y el cliente aprende tu nombre y no el del agregador. No hace falta abandonar las apps: hace falta que dejen de ser tu única puerta.

««Con Instagram me alcanza, ahí está toda mi clientela»»

Instagram genera el antojo, pero convierte mal: la bio admite un solo link, el perfil no muestra direcciones ni carta con claridad, y el que quiere pedir termina mandando un mensaje que alguien tiene que contestar entre comanda y comanda. La solución no es elegir entre redes y web: es cerrar el circuito, exactamente lo que hicimos con Masago Sushi — una pieza propia donde el seguidor con hambre aterriza y en dos toques ya está pidiendo en Fudo o hablando con la sucursal que le corresponde. Mismo tráfico, muchos más pedidos.

««Mi carta cambia todo el tiempo, la web va a quedar vieja en un mes»»

Por eso no diseñamos cartas talladas en piedra. Hay dos soluciones y usamos la que corresponda a tu operación: carta editable en la web, que tu equipo actualiza en minutos sin tocar diseño ni código — te capacitamos para eso —, o el botón de pedidos apuntando al menú vivo de tu plataforma, que ya mantenés al día para operar, como hace Masago con Fudo. En ambos casos lo que no cambia — sucursales, historia, fotos, posicionamiento — queda fijo y prolijo, y lo que cambia seguido tiene su circuito de actualización resuelto.

¿Qué convierte más en gastronomía: pedidos online, reservas o WhatsApp?

Depende de tu modelo de negocio, y definirlo es lo primero que hacemos en el relevamiento — porque el botón principal de tu web tiene que ser uno solo, y tiene que ser el correcto. Si tu volumen está en el delivery y el take away, el botón es «Pedí online», directo a tu plataforma, como en Masago Sushi; todo lo demás es secundario. Si tu negocio es el salón — una parrilla de fin de semana, un restaurante de fecha especial —, el protagonista es la reserva y el «Cómo llegar», con la carta como material de seducción previa. Y si sos una dark kitchen, la web es directamente tu único local visible: ahí el circuito de pedido es todo.

El WhatsApp merece un párrafo propio porque en la gastronomía argentina es la red de contención universal: el cliente lo usa para preguntar lo que la web no le respondió — «¿llegan hasta Núñez?», «¿tienen opciones sin TACC?», «¿puedo encargar para las 21?». La meta del diseño es que las preguntas frecuentes ya estén respondidas en la página y el WhatsApp quede para lo que de verdad necesita un humano. Y en multi-sucursal, siempre un número por local: un solo WhatsApp centralizado es la receta del pedido confundido.

Nuestra recomendación práctica: un botón principal según tu modelo, WhatsApp por sucursal como canal secundario visible, y el resto de la página trabajando para que los dos reciban gente decidida — fotos que den hambre, carta clara, horarios y zonas sin misterio. Cuando el volumen propio crece, el paso siguiente es la venta directa con carrito para dejar de pagar comisión por pedido; la base ya queda preparada para ese salto.

¿Cómo trabajamos en Point Web?

Con un método probado en más de 300 clientes, en cinco pasos. Primero, relevamiento: entendemos tu negocio, tus públicos y qué tiene que lograr la web — no diseñamos nada antes de eso. Segundo, propuesta: definimos estructura, paleta y referencias, y te mostramos hacia dónde va el diseño antes de construir. Tercero, construcción: armamos el sitio en WordPress con Elementor Pro, mobile-first, con textos trabajados y las funcionalidades propias de tu rubro. Cuarto, revisión: te mostramos el sitio andando, ajustamos con tu feedback y verificamos cada pantalla en desktop, tablet y celular — no declaramos nada terminado sin verlo renderizado. Quinto, salida a producción: dominio, SSL, indexación en Google y el SEO técnico de base configurados. Al entregar te capacitamos para editar lo cotidiano — carta, fotos, horarios — sin depender de nadie, y si preferís desentenderte, tenemos planes de mantenimiento mensual. Los plazos reales están publicados en nuestra guía de tiempos: un institucional de 5 a 7 secciones lleva de 4 a 6 semanas; una tienda, de 4 a 8; un desarrollo a medida, de 3 a 6 meses. La variable que más los mueve es la entrega de contenido y aprobaciones de tu lado.

PREGUNTAS FRECUENTES

Preguntas frecuentes

¿La web se puede conectar con Fudo, PedidosYa o mi sistema de pedidos?

Sí, y es el corazón del proyecto: el botón principal de tu web apunta directo al menú de tu plataforma — como hicimos con Masago Sushi y Fudo, con un menú distinto por sucursal. Trabajamos con la plataforma que ya uses para operar; la web no te obliga a cambiar de sistema, te trae más gente al que ya tenés. Y si más adelante querés carrito propio para vender sin comisiones, esa ampliación está prevista desde el diseño.

¿Me conviene la carta en PDF o una carta online?

Carta online, sin dudarlo. El PDF fue práctico en la era del QR de pandemia, pero en el celular obliga a descargar, hacer zoom y pellizcar — y el que mira tu carta con hambre desde el colectivo no tiene paciencia para eso. La carta online carga al toque, se lee cómoda, se actualiza en minutos y además Google puede leerla, lo que ayuda a aparecer cuando buscan tus platos. El PDF puede quedar como descarga secundaria si lo necesitás para imprimir.

¿Qué fotos necesito? ¿Sirven las que saco con el celular?

En gastronomía la foto es la decisión más importante del proyecto: vende o espanta. Un celular moderno con buena luz natural y algunas reglas simples — que te pasamos por escrito — alcanza para un resultado digno; ahora, si hay presupuesto para una sesión profesional de tus cinco platos insignia, es la mejor plata invertida de todo el sitio. En Masago Sushi una sola foto de producto de altísima calidad sostiene la página entera: esa es la vara.

¿Cómo manejo dos o más sucursales en una sola web?

Con circuitos separados, que es como lo resolvimos en Masago Sushi: cada sucursal tiene su card con dirección, su botón de «Cómo llegar» y su WhatsApp propio, y si usás plataforma de pedidos, cada una apunta a su menú correspondiente. Así el pedido cae siempre en la cocina correcta con la zona de entrega correcta. La marca es una sola; la conversión es por local. Es pura estructura: no encarece el proyecto y elimina los pedidos confundidos.

¿Sirve para aparecer en Google cuando buscan «sushi cerca de mí»?

Es una de las dos patas de esa búsqueda. Google resuelve el «cerca de mí» combinando tu ficha de Google Business Profile — con sus reseñas y su ubicación — y tu sitio web con datos consistentes: direcciones, zona, horarios, platos. Nosotros dejamos la web con ese SEO local de base hecho y conectada con tu perfil. La otra pata, las reseñas, se construye con el tiempo; en nuestra guía de reseñas de Google explicamos cómo pedirlas bien sin resultar invasivo.

¿Puedo vender directo desde la web, con carrito y cobro online?

Sí: es el plan de tienda ($798.000 en un pago, a agosto 2026) e incluye carrito, medios de pago a tu nombre y el circuito de pedido probado de punta a punta. La cuenta para decidir es simple: si pagás comisiones altas por un volumen ya consolidado de pedidos propios, la tienda se amortiza rápido; si recién arrancás, conviene el institucional apuntando a tu plataforma y escalar después — la base, como en Masago Sushi que ya corre WooCommerce, queda preparada.

¿En cuánto tiempo está lista la web de mi restaurante?

El institucional, de 4 a 6 semanas; con tienda y venta directa, de 4 a 8 — los rangos que publicamos en nuestra guía de tiempos. En gastronomía la demora casi nunca es técnica: es la carta definitiva y las fotos. Nuestro consejo para acortar el plazo: definí la carta de lanzamiento en la primera semana y resolvé las fotos al principio del proyecto, no al final. Si tenés una apertura o un relanzamiento con fecha, lo planificamos para llegar con margen.

Que el hambre de tu público termine en tu caja

Todos los días hay gente mirando fotos de tu comida con ganas de pedir. La diferencia entre un seguidor y un cliente es un circuito bien diseñado — lo vimos con Masago Sushi y lo podemos armar para tu restaurante, tu parrilla o tu dark kitchen.

🎁 Checklist gastronómico sin cargo: auditamos tu presencia digital actual — link de la bio, carta, pedidos, sucursales y Google — contra los 7 puntos que convierten en el rubro, y te entregamos las prioridades por escrito. Sin compromiso.

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