¿Y si tu fundación además presta servicios? El caso Fundación FLEDNI
La Fundación FLEDNI es una fundación de neurodiversidad, salud y educación inclusiva con sede en La Plata, y un caso distinto al anterior: acá la ONG es, además, una institución de servicios a gran escala. Se presenta como la primera Clínica Virtual especializada en neurodivergencias del país y la primera Consultora Neurodiversa del país, con estatuto jurídico publicado (Resolución 1241-BA) y cifras contundentes: más de 290.000 personas en su comunidad y más de 190.000 alumnos y alumnas capacitados en salud, educación y diversidad.
El problema de arquitectura que resolvimos fue ordenar cinco líneas de trabajo que conviven bajo la misma marca: las diplomaturas y cursos, la Clínica Virtual, la Consultora Neurodiversa, el Congreso Fledni 2025 y el IAEN. Construimos cards de servicio diferenciadas para que cada público — el profesional que busca formarse, la familia que busca atención clínica, la institución que busca asesoría para volverse más inclusiva — encuentre su puerta de entrada en segundos, sin tener que leer tres párrafos institucionales para entender a dónde ir.
La identidad la trabajamos con celeste y teal más un patrón de ilustraciones propias que se repite como firma visual en todo el sitio. Y el contenido institucional está completo de verdad: historia, misión, visión y valores, hitos con cifras, el equipo directivo con foto y biografía — encabezado por su CEO y Presidente, el Mg. Gabriel Ainciart —, las alianzas (incluido el acuerdo de cooperación con la Universidad de Congreso para investigaciones y formaciones en salud mental, y una Declaración de Interés Social) y un footer con los datos legales completos.
¿Por qué le dedicamos tanto cuidado a un footer? Porque una fundación que capacita gente en salud y educación vive de convenios, y el que firma un convenio primero googlea. Encontrar en el sitio oficial la resolución, la sede, el equipo con nombre y apellido y las alianzas académicas cambia la conversación: de «contame quiénes son» a «ya vi todo, avancemos». Mobile limpio, sin scroll horizontal y con el menú funcionando en cualquier pantalla. Para una organización con 290.000 personas en su comunidad — la mayoría llegando desde el celular — eso no es un detalle técnico: es la puerta de entrada principal.
Puestos uno al lado del otro, los dos casos muestran el rango del rubro: Fundación Mama Antula necesitaba una web que ordenara historia, obras y donaciones; Fundación FLEDNI, una que sostuviera una operación de servicios con seis dígitos de alcance. El método fue el mismo — verificabilidad, públicos separados, identidad propia — y el resultado, dos sitios que no se parecen en nada. Así tiene que ser.