FINTECH Y FINANCIERAS · CASO CON SELLO BCRA

Confianza de banco, diseño de producto: así se hace la web de una fintech

Diseñamos sitios para fintech y empresas financieras. Construimos la web de FINVOI, plataforma de financiamiento autorizada por el BCRA, con nivel de producto SaaS: 5 instrumentos financieros, ecosistema de bancos y SGRs, y su app integrada. Una plataforma con integraciones arranca desde $1.480.000 y la cara institucional desde $548.000 (agosto 2026).

DESDE$1.480.000un pago · 20% OFF aplicado · agosto 2026

¿Cómo construimos la web de FINVOI, una fintech autorizada por el BCRA?

finvoi.com
Sitio web de FINVOI en escritorio — diseño de Point Web
Sitio web de FINVOI en celular — diseño responsive de Point Web

FINVOI es una fintech B2B: una plataforma de financiamiento digital para empresas, autorizada por el BCRA como Plataforma de financiamiento Mi PyME. Cuando construimos su sitio, el problema a resolver no era estético sino de confianza: una PyME que va a descontar sus facturas o sus cheques electrónicos por internet necesita creer en la plataforma antes de tocar un solo botón, y un banco o una SGR que evalúa sumarse al ecosistema entra a la web a hacer su propia auditoría silenciosa. La página tenía que hablarles a los dos públicos a la vez, sin marear a ninguno.

Decidimos tratar el sitio como lo que la empresa realmente es: un producto digital. Nada de estética bancaria de mármol ni fotos de banco con gente dándose la mano. Armamos un sistema tipográfico consistente con Montserrat y Urbanist, una paleta de azul, negro y verde menta administrada con disciplina, y un hero con el mockup 3D del teléfono mostrando la app real. Cada tarjeta de producto lleva adentro pantallas verdaderas de la aplicación, con datos verosímiles — no ilustraciones decorativas. El que entra ve el producto funcionando antes de crear su cuenta.

La arquitectura de contenido ordena los 5 instrumentos financieros en cards paralelas, cada una con su beneficio en una frase: gestión y descuento de Facturas de Crédito Electrónicas «con las mejores tasas del mercado, sin garantía de pago y cobro inmediato», descuento de ECheqs propios o de terceros, financiamiento de mediano y largo plazo en Mercado de Capitales, Leasing para bienes de capital en pesos o dólares, y colocación de saldos en Money Market. Es la prueba de que un producto financiero complejo se puede explicar sin diccionario: cada instrumento quedó reducido a qué gana la empresa que lo usa.

Después está la capa que casi ninguna web «linda» tiene y que en una fintech es la diferencia entre operar y no operar: las señales de confianza verificables. El sello del Banco Central en el home. El carrusel del ecosistema con bancos y entidades financieras reales — Banco Santa Cruz, Banco Santa Fe, Bi Bank, Bind Banco Industrial, entre otros —, las SGRs y el Mercado de Capitales. Los botones de App Store y Google Play que demuestran que la app existe y está publicada. El blog y la sección «Trabajá con nosotros», que le dicen a un analista de riesgo que del otro lado hay una empresa viva, no una landing armada ayer. El cierre — «Tu empresa crece, nosotros te respaldamos» — remata la promesa sin grandilocuencia.

Y lo medimos como medimos todo lo que entregamos: verificado en vivo a 1440 píxeles de viewport, el sitio no tiene scroll horizontal, no tiene una sola imagen rota y la consola está en cero errores. En mobile todo el contenido baja limpio, el hero se resuelve completo y el cierre entra sin cortes. Para una empresa cuyo negocio es la precisión financiera, que su web esté técnicamente impecable no es un detalle: es coherencia de marca.

  • Autorizada por el BCRA como Plataforma de financiamiento Mi PyME, con el sello del Banco Central visible en el home
  • 5 productos financieros: Facturas de Crédito Electrónicas, descuento de ECheqs, financiamiento en Mercado de Capitales, Leasing y Money Market
  • Ecosistema con bancos, SGRs y Mercado de Capitales: Banco Santa Cruz, Banco Santa Fe, Bi Bank y Bind Banco Industrial, entre otros
  • App propia publicada en App Store y Google Play, integrada al sitio
  • Verificado en vivo: sin scroll horizontal a 1440px, 0 imágenes rotas, 0 errores de consola

¿Qué necesita la web de una fintech que una web genérica no tiene?

Una web genérica busca que la encuentren. La web de una fintech tiene que lograr algo mucho más difícil: que le confíen plata. El visitante de una fintech no es un curioso — es un dueño de PyME evaluando dónde descontar sus facturas, un CFO comparando tasas, o el analista de una entidad financiera haciendo due diligence antes de firmar un convenio. Los tres entran con la misma pregunta en la cabeza: ¿esto es serio?

Por eso la página de una fintech se diseña al revés que un sitio institucional común. No arranca por «quiénes somos»: arranca por las pruebas. La autorización del regulador donde corresponda, las entidades que ya operan con vos, el producto mostrado de verdad — pantallas reales, no promesas —, y un camino de entrada claro hacia la app o el registro. Todo lo demás (historia, equipo, prensa, blog) existe para sostener esa primera impresión, no para reemplazarla.

Esto es lo que la web de una fintech tiene que resolver sí o sí:

  • Mostrar la autorización o el marco regulatorio en el que opera, de forma visible y verificable
  • Explicar cada instrumento financiero en una frase: qué gana el que lo usa, sin jerga
  • Exhibir el ecosistema real: bancos, SGRs y entidades con las que ya trabaja
  • Mostrar el producto vivo: pantallas reales de la app o la plataforma, con datos verosímiles
  • Tender el puente al onboarding: crear cuenta, bajar la app o hablar con un asesor en un clic
  • Sostener la auditoría silenciosa: políticas, datos de contacto reales, equipo, prensa y contenido actualizado
  • Estar técnicamente impecable: HTTPS, velocidad, 0 errores — la prolijidad técnica es señal de confianza
Web genéricaWeb de fintech
Diseño «corporativo» de plantillaSistema visual de producto: tipografía, grilla y paleta administradas como un SaaS
Fotos de banco de gente sonriendoMockups reales de la app con datos verosímiles adentro
«Somos líderes en soluciones financieras»Sello del regulador, entidades que te respaldan y productos con nombre y apellido
Un formulario de contacto genéricoOnboarding directo: crear cuenta, bajar la app, hablar con un asesor
Página de servicios en prosaArquitectura de productos: una card por instrumento, con su beneficio concreto
Sin contenido institucionalBlog, prensa y «trabajá con nosotros»: lo que mira un banco antes de firmar
Seguridad como esloganHTTPS, políticas visibles y datos de contacto verificables en cada página

¿Cuánto cuesta la página web de una fintech y cuánto tarda?

Una fintech suele necesitar más que una vidriera, así que lo separamos en dos escalones. La cara institucional — el sitio que presenta la empresa, los productos y el ecosistema, como el de FINVOI — cuesta $548.000 en un pago con el 20% OFF aplicado, o $698.000 precio de lista pagando 60% al iniciar y 40% contra entrega (agosto 2026). Cuando el proyecto suma sistemas — integraciones con tu plataforma, paneles, cotizadores, flujos de onboarding o desarrollo a medida —, arranca desde $1.480.000 y lo cotizamos sobre el alcance real, porque no hay dos fintech iguales.

También podés pagar con tarjeta de crédito en cuotas, con un 20% de recargo. Los plazos: un sitio institucional está online en 4 a 6 semanas; un proyecto con integraciones y desarrollo se mueve entre 3 y 6 meses según la complejidad. En ambos casos la demora número uno no es el diseño: es el contenido y los accesos. Si tenés definidos tus productos y tu equipo responde rápido las validaciones de compliance, el plazo se cumple.

20% OFF · UN PAGO

Institucional 5 secciones

$548.000

$698.000 de lista

20% OFF · UN PAGO

Tienda online

$798.000

$998.000 de lista

20% OFF · UN PAGO

Plataforma con sistema / integraciones / desarrollo

desde $1.480.000

según alcance de lista

Podés abonar el precio de lista en dos partes — 60% al iniciar y 40% contra entrega — o con tarjeta de crédito en cuotas (20% de recargo). Valores en pesos, agosto 2026. Mirá cómo calculamos los precios →

Las 3 decisiones de diseño que tomamos para fintech (y por qué)

01

El sello del regulador arriba, no en el footer

En FINVOI el sello del BCRA como Plataforma de financiamiento Mi PyME está en el home, a la vista, no escondido en la letra chica. Es la decisión más rendidora de toda la página: ninguna frase de marketing genera la confianza que genera el aval del Banco Central. La jerarquía visual de una fintech se ordena por credibilidad — primero lo que te autoriza, después lo que te respalda (los bancos y SGRs del ecosistema), y recién entonces lo que vendés.

02

Nivel producto SaaS, no folleto corporativo

Elegimos un sistema tipográfico de dos familias (Montserrat para pesos fuertes, Urbanist para cuerpo), una paleta azul/negro/verde menta administrada sin desvíos, y aire generoso entre secciones. El resultado se lee como el sitio de un producto tecnológico internacional, no como el de una financiera de barrio. Para una empresa que compite contra bancos con presupuestos infinitos, verse al mismo nivel es media batalla ganada — y se logra con disciplina de sistema, no con presupuesto.

03

El producto se muestra, no se describe

Cada tarjeta de producto lleva pantallas reales de la app con datos verosímiles adentro, y el hero abre con el mockup 3D del teléfono. El visitante ve cómo se descuenta un ECheq antes de registrarse. En un rubro donde el miedo principal es «¿esto funciona de verdad?», mostrar la interfaz real vale más que cualquier adjetivo — y además empuja la descarga: los botones de App Store y Google Play están a un scroll del primer pantallazo.

¿Qué frena a una fintech a la hora de invertir en su web (y cómo lo resolvemos)?

««Ya tenemos la app. La web es secundaria.»»

La app convierte usuarios; la web convierte confianza. El CFO que evalúa operar con vos, el banco que analiza sumarse a tu ecosistema y el periodista que escribe sobre el rubro no van a bajar tu app: van a entrar a tu sitio. En FINVOI la web es la pieza que sostiene todo lo que la app no puede mostrar — el sello del BCRA, el ecosistema de entidades, el equipo, el blog. Es tu sala de reuniones abierta las 24 horas, y la app se descarga desde ahí.

««Nuestro producto es demasiado complejo para que una agencia lo entienda.»»

No te pedimos que nos enseñes finanzas: te pedimos una reunión donde nos cuentes cada instrumento como se lo contás a un cliente. Nuestro trabajo es la traducción — en FINVOI, cinco productos financieros (FCE, ECheqs, Mercado de Capitales, Leasing, Money Market) quedaron explicados en una frase cada uno, sin perder precisión. Vos validás el rigor técnico; nosotros garantizamos que un dueño de PyME lo entienda en la primera leída.

««Compliance nos frena cualquier publicación.»»

Lo incorporamos al proceso en vez de pelearlo. Armamos el sitio por bloques y te entregamos los textos completos antes de maquetar, para que legales revise una sola vez y por escrito. Los cambios posteriores se hacen sobre secciones puntuales sin tocar lo ya aprobado, y el sitio queda administrable: si mañana cambia una tasa o una condición, tu equipo la actualiza en minutos sin depender de nadie.

¿Por qué la web de una fintech tiene que parecer un producto y no un folleto?

Porque tu competencia real no es otra fintech: es la inercia. La PyME que hoy descuenta cheques en su banco de siempre no te compara con otra plataforma — te compara con no cambiar nada. Para moverla necesitás que tu web haga tres cosas que un folleto digital no hace: demostrar que el producto existe y funciona, bajar el costo de entender qué hacés, y dejar el primer paso a un clic de distancia.

Un folleto describe; un producto se muestra. Cuando la web enseña pantallas reales, flujos reales y beneficios concretos por instrumento, el visitante se imagina usándola — y esa simulación mental es el 80% de la decisión. Cuando además la primera pantalla ya trae el aval regulatorio y los logos de las entidades que operan con vos, la pregunta «¿será serio?» queda respondida antes de formularse.

Hay un efecto secundario que pocas fintech miden: la web de producto también trabaja hacia adentro del sistema financiero. Los convenios con bancos, SGRs y entidades se cocinan en reuniones donde alguien, siempre, proyecta tu sitio. Una página al nivel de FINVOI entra a esa reunión como un socio tecnológico; una plantilla genérica entra como un riesgo a evaluar. El mismo sitio que capta clientes te abre puertas institucionales — si está construido para eso.

  • Pantallas reales del producto en vez de ilustraciones decorativas
  • Aval regulatorio y ecosistema visibles en la primera pantalla
  • Un beneficio concreto por instrumento, en una frase
  • Onboarding a un clic: crear cuenta, bajar la app, hablar con alguien
  • Contenido institucional vivo: blog, prensa, equipo, búsquedas laborales

Cómo trabajamos

Con una fintech arrancamos igual que arrancamos con FINVOI: una reunión de definición donde relevamos tu negocio, tus instrumentos y tu marco regulatorio (2 a 5 días). Después armamos la estructura de la página — qué secciones van, en qué orden y por qué — y la dirección de arte: paleta, tipografías y sistema visual propios (1 a 2 semanas). Recién ahí construimos: maquetamos en WordPress + Elementor Pro con diseño responsive verificado en desktop, tablet y celular, escribimos los textos a partir de una entrevista con vos, y dejamos el SEO técnico de base optimizado (1 a 3 semanas). Antes de publicar hacemos una ronda de correcciones con tu equipo — incluida la revisión de compliance, por escrito y por bloques — y el control final: velocidad, formularios probados, WhatsApp funcionando, cero errores de consola. Publicamos en tu dominio con SSL y te entregamos todos los accesos. El sitio queda administrable: textos, tasas y condiciones los actualiza tu equipo sin programar. Un institucional está online en 4 a 6 semanas; un proyecto con integraciones, entre 3 y 6 meses. La demora número uno es siempre el contenido: si los textos, los accesos y las validaciones llegan a tiempo, el plazo se cumple.

PREGUNTAS FRECUENTES

Preguntas frecuentes

¿Pueden trabajar con los requisitos de compliance y legales de nuestro rubro?

Sí, y lo metemos en el circuito desde el día uno: entregamos los textos completos antes de maquetar para que tu equipo legal revise una sola vez, y los cambios posteriores se hacen por secciones sin tocar lo aprobado. Vos ponés el marco normativo; nosotros garantizamos que el resultado siga siendo claro y vendedor, no un contrato ilegible.

¿Desarrollan también la app de la fintech?

No — la app mobile es territorio de tu equipo de producto. Lo nuestro es la web que la vende y la capa que la rodea: el sitio institucional, la integración con App Store y Google Play, los flujos de registro, cotizadores y paneles web, y las integraciones con tus sistemas. En FINVOI la app ya existía; nuestra web es la puerta de entrada que la muestra funcionando.

¿Cuánto tarda el sitio de una fintech?

La cara institucional, 4 a 6 semanas. Si el proyecto incluye integraciones con tu plataforma, cotizadores o desarrollo a medida, entre 3 y 6 meses según el alcance. Lo que más mueve el plazo no es el diseño: es la velocidad de tu equipo para entregar contenido, accesos y validaciones de compliance.

¿La web puede mostrar tasas o cotizaciones que cambian todos los días?

Sí. El contenido queda administrable, así que una tasa o una condición se actualiza en minutos desde el panel, sin programar. Si necesitás que los valores se actualicen solos desde tu sistema o una API, eso es una integración y la cotizamos como desarrollo, dentro del escalón que arranca en $1.480.000.

¿Sirve la web para captar entidades e inversores, además de clientes?

Es uno de sus trabajos principales. Los convenios con bancos, SGRs y entidades pasan por reuniones donde tu sitio se proyecta en pantalla: por eso construimos la capa institucional — ecosistema, sello regulatorio, equipo, prensa, blog — con el mismo cuidado que la comercial. La web que convence a una PyME de operar y la que convence a un banco de firmar son la misma página, bien hecha.

¿Qué necesitamos tener listo antes de arrancar?

Tres cosas: la definición de tus productos (como se los explicás a un cliente, alcanza), los accesos a tu dominio y hosting, y un interlocutor que pueda validar rápido. Logo y manual de marca suman pero no frenan: si no los tenés, la dirección de arte la armamos nosotros. El resto — textos, estructura, fotos, mockups — es nuestro trabajo.

¿Tu web transmite la confianza que tu producto ya se ganó?

Si tu fintech ya tiene autorizaciones, entidades que la respaldan y un producto que funciona, pero la web no lo muestra, estás dejando esa credibilidad afuera de la primera impresión. Contanos qué hace tu plataforma y te armamos una propuesta concreta.

🎁 Auditoría de confianza gratis: mandanos la URL de tu sitio actual y te devolvemos un informe con los 15 puntos que un banco, una SGR o un cliente corporativo revisa antes de operar con vos — y cuáles te están fallando.

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